Aquí no suena tu nombre

Es la pregunta que más pesa en la decisión y la que casi ninguna web del sector escribe. Va aquí entera, sin juegos de palabras: donde se juega la credibilidad no se juega con las palabras.

Nunca sale de la sala

  • Quién dijo qué.
  • El contenido de una sesión.
  • Las valoraciones de una persona sobre otra.
  • Nada que permita identificar a quien habló.

Siempre llega a quien paga

  • El avance contra los criterios firmados antes de empezar.
  • Los temas trabajados, en abstracto.
  • Los acuerdos que el equipo toma y hace suyos.
  • Si alguien no está participando, dicho como hecho y sin interpretación.

La excepción, tasada y avisada de antemano

Si aparece riesgo para la salud de alguien, un delito, o acoso, se para. Se avisa primero a quien lo contó, se explica qué hay que hacer, y se deriva al cauce que corresponda —el protocolo de acoso de la empresa, o quien deba. Consonar no es ese cauce y no va a fingir que lo es.

Por qué está escrito antes y no después

Las competencias de coaching de equipos de ICF (2020) exigen acordar por escrito, antes de empezar, qué información llega a la organización y bajo qué circunstancias. Y advierten de la tensión real que aparece cuando lo que cuenta una persona afecta al avance del grupo. Esa tensión no se resuelve improvisando: se resuelve habiéndolo escrito.

En un proceso individual

Cuando el encargo lo paga la empresa y lo recibe una persona, se acuerda antes qué recibe la empresa: normalmente si hubo sesiones y si el proceso continúa. Nunca el contenido. Lo que se acuerde se firma antes de la primera sesión y se le dice a las dos partes.

Y con los colaboradores

Los profesionales que ejecutan están obligados por escrito a la misma regla. No es una cláusula de estilo: es la condición para entrar en la red.

El primer paso son 45 minutos y no compromete a nada. Las siete preguntas están publicadas, así que llegas pensado.

Hablemos, sin coste

45 MIN · SIN COMPROMISO